Mi ausencia no ha sido por querer poner a Luis en huelga.
Se debe más a estar pensando que compartir en este espacio…
Para escribir, diseñar se requiere de dejar a las ideas marinar, generar el tiempo adecuado para cuajen. El problema es cuando se nos pasa de cocido el asunto, dejar pasar demasiado tiempo es tan o peor que no hacer nada (casi lo mismo). El problema se vuelve entonces el como volver. Evitar darle demasiadas vueltas a las cosas, estar esperando el momento ideal, la idea perfecta (la sonrisa perfecta… bueno esa es una canción de Silvio, que ni siquiera me gusta). Esos momentos de conjunción de astros pueden llegar, pero son breves y ocasionales. No se puede esperar a contar con la inspiración para generar la frase, el diseño, la idea perfecta.
Las cosas se logran haciéndolas.
Cuando estaba en prepa nos vino a visitar el escritor mexicano Heraclio Zepeda (gran, gran cuentista) y nos dijo algo que hasta la fecha recuerdo; que no escribía cuando la inspiración le llegaba, su chamba era como la del carpintero. A un carpintero no se le pide una silla para cuando se inspire, se le pide y punto (aunque los carpinteros y los impresores a veces parezcan trabajar sólo cuando están iluminados).
Y esto es lo que les pido que tengan presente. Que se comuniquen cuando tengan que hacerlo, que intenten y cuestionen de forma frecuente, no se esperen a compartir ideas. Sobre todo no asuman lo que su líder, cliente o director esta pensando, actuen, pregunten, hagan.
Pero, hay que hacerlo de forma adecuada, hay que interactuar y ajustar con las respuestas de nuestras acciones. Si nos equivocamos que sea al nivel y momento adecuado… de poco en poco, explorando, ajustando intentando, interactuando con los demás.
Para innovar, para diseñar, para escribir hay que experimentar, hacer y buscar.
No hay que caer en la sobre-reflexión.
El actuar, el concretar las reflecciones es un proceso escencial para llevar al plano de la realidad las posibilidades de los planes.
En otras palabras, no es tan bueno:
Es mejor tener momentos e interacciones entre la reflección más manejables, en los que la inversión de tiempo, de trabajo y carinño no sea tanto que más bien nos detenga.
Es todavía mejor:
Cada ciclo de reflección conduce a otro, y en muchas ocasiones nos lleva a situaciones, oportunidades que no habíamos imaginado (rapid protototyping).
Esta experimentación es esencial para el proceso de innovación. Es un ciclo de descubir, desarrollar e implementar. Un proceso al que llegó también el Design Council en Inglaterra después de una investigación con despachos en su país.
Si, muy parecido a nuestro modelo de innovación mejor conocido como las “Olas”. Si no saben de que hablo pregunten.
Y ya de pilón por mi ausencia les comparto algunas fotos recientes de insitum:













































El humor y el alivio de ser quienes somos (LP)
Desde hace ya 10 años este personaje nos ha acompañado a mí y a mi familia y ahora que lo invitaron a participar en ted (bueno a TedX Buenos Aires) me da la excusa para poder presentárselos. En este vídeo habla sobre su proceso, su audiencia. Para mi gusto es un gran creador de experiencias, un conocedor de su gente, de las cosas comunes.
Que les sirva de inspiración. Y si no, por lo menos que pasen un rato ameno.
Me gusta como el público al principio estaba bastante frío y poco a poco los va animando (Argentinos, al fin de cuentas).
Trata a su audiencia como personas, a los niños y a la familia, hay una gran empatía, que lo lleva a poder comunicarse de una forma bastante fresca.
¿Había dicho que lo que hace Pescetti es diseñar experiencias? Es un gran observador, cuestiona los ideales familiares, los usa como recurso para sus canciones (algo parecido a lo que hacemos en las investigaciones, pero sin cantar)
No dejar de ver:
Les dejo una canción sobre los campamentos:
Luis Pescetti sitio